Un camino podría ser analizar las conductas, habilidades, valores o rasgos que están contenidos en los sistemas y revisar aquellos aspectos que tienen en común. Sin embargo, a través de esta vía podríamos conocer más a quienes construyen los instrumentos que a sus usuarios. Podría darse, por ejemplo, que los diseñadores de un sistema de evaluación consideren “responsabilidad en la ejecución” y “cumplimiento de procedimientos” como dos variables independientes y, sin embargo, al momento de aplicarlo quienes los responden
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Un ejercicio así fue realizado con 31.799 calificaciones de 886 personas que participaron de un proceso de evaluación del desempeño en los años 2008-2009. La base consideró en total 135 conductas de jefes y empleados utilizadas, en diferentes combinaciones, para calificar el desempeño de las personas. Las respuestas a cada una de estas conductas fueron correlacionadas con las 134 restantes y, en función de los resultados obtenidos, se lograron identificar dimensiones formadas por grupos de conductas que correlacionan entre sí. De esta forma, al interior de cada dimensión quedaron aquellos ítemes que tienden a tener calificaciones similares.
A continuación se presentan las dimensiones halladas en las respuestas. Los nombres reflejan los aspectos comunes de los ítems que componen cada dimensión.
- Proyectar confianza – confiabilidad
- Cooperar con otros
- Dar esfuerzo extra en caso de ser necesario
- Pensar / actuar por su cuenta
- Ejecutar con responsabilidad
- Dar instrucciones claramente
- Orientar y reconocer
- Fomentar la cooperación
- Planificar
- Ejecutar / Lograr resultados con excelencia y profesionalismo
- Conocer su negocio / trabajo
- Anticiparse, tomar decisiones, proactividad / Anticiparse a la jugada
- Relacionarse fuera de la unidad