domingo, 25 de septiembre de 2011

Sacándole la foto al proceso de selección



Al parecer, el uso de fotos en el currículum no es una práctica exclusiva de Chile. Christian Jarrett, editor del sitio de la British Psychology Society, plantea que también lo utilizan países como Austria, Dinamarca, Alemania, Eslovaquia y Suiza.
Para ello, un artículo reciente publicado por Agthe, Sporrle y Maner (2011), quienes recopilan la abundante evidencia que indica que a las personas físicamente atractivas se les atribuyen una serie de características positivas. Adicionalmente, proporcionan evidencia de tres estudios que incorporan un matiz a lo que ya se sabía sobre el efecto del atractivo físico en las decisiones organizacionales. Con tres metodologías distintas, los autores encontraron que los sesgos hacia las personas atractivas dependían de si ellas eran del sexo opuesto o del mismo que la persona que las juzgaba. De esta forma, los autores descubrieron que tenemos sesgos positivos hacia las personas atractivas del sexo opuesto y sesgos negativos hacia las personas atractivas del mismo sexo. Esto es consistente con otros resultados obtenidos, que indican que tendemos a evitar la interacción y el contacto con individuos atractivos del mismo sexo, probablemente porque los percibimos como una amenaza.
¿Qué relación tiene todo esto con las fotos? Ya sea en una dirección o en otra, la presencia de fotos en el currículum resalta un rasgo que puede influir fuertemente el proceso decisional, dependiendo del género del postulante y de la persona que lo evalúa, y que no se relaciona directamente con el desempeño potencial del o la postulante. Una nueva evidencia a favor del currículum ciego y de la necesidad de instalar controles activos que aseguren la igualdad de las oportunidades y la verdadera meritocracia.


Agthe, M., Sporrle, M., and Maner, J. (2011). Does Being Attractive Always Help? Positive and Negative Effects of Attractiveness on Social Decision Making. Personality and Social Psychology Bulletin, 37 (8), 1042-1054

Foto: themanilow - Flickr

lunes, 19 de septiembre de 2011

Cómo identificar a las personas de alto potencial en la empresa


Samuel B. Bacharach, Profesor de Cornell University, propone cinco criterios para evaluar si alguien puede ser un líder de alto potencial;

Foto:  Kathleen Mavourneen - Flickr
  • Conocimiento de su negocio. Los líderes de alto potencial tienen experticia acumulada, ya sea técnica o basada en relaciones, y comprenden cómo ello se relaciona con la agenda organizacional más amplia
  • Reputación: Tienen legitimidad a los ojos de otros dentro de la organización y han mostrado la habilidad de ganarse el respeto profesional de otros externos
  • Ambición: Tienen una fuerte mentalidad de Carrera y están comprometidos con su progreso; quieren acumular nuevas responsabilidades, acumular éxitos y adquirir conocimientos adicionales que le permitan más reconocimiento.
  • Asociación: Comprenden la importancia de trabajar con otros. Deben tener un profundo sentido de asociación, expresado en habilidades tácticas y prácticas que le permiten tomar mejores decisiones.
  • Valentía: Toman riesgos cuidadosamente. Deben entender que incluso la mejor decisión es tomada bajo condiciones de incertidumbre. No importa cuánta información tenga, no importa cuántos análisis costo-beneficio se hayan realizado, cuántas encuestas se hayan efectuado, debe entender que la información es siempre limitada. Saben que tomar riesgos es inevitable, pero tienen la valentía de asumirlos.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Poder e influencia

Dos titanes hablando de poder e influencia. Gary Hamel entrevista a Jeffrey Pfeffer a propósito del último libro de éste “Power. Why some people have it, and others don’t” (2010).

Jeffrey Pfeffer: Power and Influence in the Collaborative Age

domingo, 4 de septiembre de 2011

Otras propuestas laborales interesantes


Una serie de profesores de la Universidad de Chile plantearon, en un libro escrito a principios de la década pasada, una serie de propuestas para reformar el mercado laboral. Significó un esfuerzo relevante y, en su momento, tuvo difusión en la prensa especializada y participó del debate público al respecto. Mirada, en perspectiva, contiene una serie de recomendaciones generales que pueden inspirar un eventual debate legislativo, pero adolece de la precisión de la reciente propuesta elaborada por la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez. Sin perjuicio de lo anterior, vale la pena recordarlas:
  • Promover salarios participativos
  • En recesiones, incentivar la reducción de horas en lugar de despidos
  • Promover el trabajo a dos y tres turnos
  • Políticas de ingreso automáticamente dependientes del estado de la economía (e,. salario mínimo)
  • Política fiscal anticíclica por medio de un impuesto variable
  • Establecer un ente autónomo para determinar situaciones de excepción en materia de empleo
  • Políticas más efectivas para mejorar la capacitación laboral

Ramos, J. (Ed.) (2003) Políticas de empleo e institucionalidad laboral para el siglo XXI. Editorial Universitaria. Santiago. Chile. ISBN 956-11-1661-8

domingo, 28 de agosto de 2011

Gestión de personas basada en la evidencia

Una práctica profesional basada en la evidencia implica la búsqueda permanente de validar las acciones profesionales con datos que permitan comprobar que las decisiones técnicas son las correctas. En los últimos años, se ha establecido con fuerza en diferentes campos; la medicina, la enfermería y política social. Un ejercicio profesional basado en evidencia integra tanto el conocimiento práctico del profesional como evidencia externa derivada de la investigación, procura obtener la mejor evidencia disponible (incluso si finalmente se determina que es inconsistente o irrelevante para el caso específico) y realiza revisiones sistemáticas para ponderar toda la evidencia disponible y relevante, antes que confiar en estudios aislados e individuales.
Más específicamente, la administración basada en evidencia implica tomar decisiones utilizando consciente, explícita y juiciosamente cuatro fuentes de información (Briner et al., 2009):
  • La experticia y el juicio del profesional
  • Evidencia del contexto local
  • Una evaluación crítica de la mejor evidencia de investigación disponible
  • La perspectiva de quienes pueden ser afectados por la decisión

Recientemente, un número especial de Industrial and Organizational Psychology se dedicó completamente a analizar el estado de la psicología organizacional y si ésta es una disciplina basada en evidencia o qué había que hacer para que se convirtiera en ella. Briner y Rousseau (2011) llegan a la conclusión que en la actualidad la disciplina no está basada fuertemente en evidencia, si bien creen que se encuentra muy bien posicionada para lograrlo. Muchas de sus observaciones son aplicables a la gestión de personas en su conjunto. Aplicando las siete características de una práctica basada en evidencia, que los autores plantean, es posible generar un cuadro bastante completo de algunas prioridades para el desarrollo futuro de la disciplina.
  1. El término “basado en evidencia” debe ser difundido de forma tal de que se aumente su uso entre los que practican profesionalmente la disciplina
  2. Los últimos hallazgos provenientes de la investigación deben estar disponibles. Eso implica construir revisiones sistemáticas y meta análisis
  3. Los artículos con información primaria y las revisiones tradicionales de literatura deben estar accesibles no sólo de los académicos sino que de los ejecutivos de personas
  4. Las panaceas, ideas de moda y las prácticas son tratadas con un saludables escepticismo, a lo menos mientras no proporcionen soporte empírico
  5. Hay una demanda de práctica basada en evidencia por parte de clientes y usuarios
  6. Decisiones en la práctica profesional son integrativa y se basan en las cuatro fuentes de información y evidencia
  7. El entrenamiento inicial y el desarrollo profesional permanente adopta enfoques basados en la evidencia
Menuda tarea se nos avecina.



Briner, R. & Rousseau, D. (2011) Evidence-Based I-O Psychology: Not There Yet. Industrial and Organizational Psychology 4 (1): 3-22

Foto: Mike Baird - Flickr

martes, 23 de agosto de 2011

Capacitación y Educación: el problema de la materia prima

Recientemente, la ministra del Trabajo ha señalado su disconformidad con los resultados que obtiene la capacitación en Chile. Esto sin duda obedece a múltiples causas. Una de ellas, es que ningún actor del sistema asume exclusivamente la responsabilidad por la calidad. La repartición estatal no lo incluye dentro de su misión, los organismos de capacitación se limitan a cumplir con lo ordenado por la regulación y los ejecutivos de las empresas son reticentes a evaluar los programas de recursos humanos en general y, específicamente, los de capacitación.  
Un problema que subyace a todos los anteriores es que la “materia prima” con que debe trabajar el sistema de capacitación no es de la mejor calidad. Una serie de estudios han mostrado que las competencias de los adultos tienen deficiencias significativas tanto en términos absolutos como en relación a países desarrollados (Bravo y Contreras, 2001).
Para Brunner y Elacqua (2003), Chile cuenta sólo con un moderado stock de capital humano, distribuido de manera altamente desigual y cuya calidad y desempeño resultan inadecuados para enfrentar los requerimientos de la globalización. El proceso de acumulación de capital humano ha sido lento y la renovación es escasa, a juicio de los autores.
Con este punto de partida no debiera sorprender que los resultados de la capacitación en Chile sean modestos. En otras palabras, si la educación tradicional no logra generar competencias mínimas, puede parecer injusto asignarle esa responsabilidad a procesos de entrenamiento de corta duración. La capacitación no puede ser vista aisladamente del problema global que tenemos en Chile en formación del capital humano y que ha quedado de manifiesto con la crisis educacional. Lamentablemente, existen diferentes reparticiones estatales encargadas de las diferentes etapas del proceso de formación del capital humano; por una parte, el Ministerio de Educación regula las actividades desde la enseñanza prebásica hasta la universidad, mientras el Ministerio del Trabajo es responsable del entrenamiento y la capacitación, limitando el rol de éstos a la generación de  empleo.
Una estrategia integrada de capital humano debiera dar cuenta de todo el proceso de formación de dicho capital. Un interesante ejemplo de ello es el Department for Innovation, Universities and Skills (DIUS), repartición gubernamental inglesa con rango de ministerio, creado en 2008 con la visión de “convertir al país en uno de los mejores lugares del mundo para la ciencia, investigación e innovación”. Además de abarcar la regulación de las universidades y el fomento de la innovación, incorpora bajo su dependencia el desarrollo científico, el aprendizaje permanente y la propiedad intelectual. 
Los problemas de la capacitación están profundamente relacionados con los de la educación, y un verdadero cambio de paradigma debiera empezar a considerarlos como parte de un sistema integrado que juega un rol clave en la competitividad del país.

Bravo, D. & Contreras, D. (2001) Competencias básicas de la población adulta. Universidad de Chile. Santiago

Brunner, J.J. & Elacqua, G. (2003) Capital Humano en Chile. Universidad Adolfo Ibáñez. Recuperado el 15 de Agosto de 2011 desde http://mt.educarchile.cl/mt/jjbrunner/archives/2005/08/capital_humano_2.html

Foto: Julie Jordan Scott - Flickr

lunes, 15 de agosto de 2011

Chile, un país con baja conflictividad laboral

La conflictividad laboral chilena es baja comparada con otros países. A juicio de Armstrong y Aguila (2005) ocupa un "lugar irrelevante" en relación a un gran número de naciones. Utilizando los antecedentes estadísticos de la Organización Internacional del Trabajo, los autores plantean que el número de huelguistas como porcentaje de la ocupación fluctúa, en Chile, entre el 0,49 y 0,25% , ocupando el lugar 12 de 15 países seleccionados. La lista la encabezan Israel (13% promedio), España (8%), Panamá y Dinamarca (6%)
Carolina Espinoza (2007) complementa esto señalando que los diferentes períodos de la conflictividad laboral han estado fuertemente influenciados por el contexto sociopolítico y económico de nuestro  país. En otras palabras, la realización de huelgas, paros y lock outs son hechos que no pueden ser vistos como aislados del acontecer en el resto del país y, de hecho, cualquier predicción de lo que podría ocurrir a futuro debiera considerar el entorno económico nacional e internacional. Mientras más estable sean, es más probable que la actual tendencia a la baja se mantenga. Mientras más volátil, más incertidumbre de que la tendencia se mantenga.    



Armstrong, A. & Águila, R. (2005) Evolución del conflicto laboral en Chile 1961-2002. Ediciones Universidad Católica de Chile. Santiago. Chile. Primera Edición. ISBN 956-14-0838-4.

Espinoza, C. (2007) Conflictos Laborales en Chile: 1985-2006. Consejo Asesor Presidencial Trabajo y Equidad. Recuperado el 15 de Agosto de 2011 desde http://www.estudiosdeltrabajo.cl/wp-content/uploads/2008/05/conflictos-laborales-en-chile-1985-2006-carolina-espinoza-b1.pdf


domingo, 7 de agosto de 2011

Los eternos principiantes

Nuevas cifras que indican que la realidad laboral chilena evoluciona hacia un mercado lleno de relaciones transaccionales, de corta duración, casi desechables. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas, cerca de un millón setecientos mil trabajadores dependientes del sector privado pierde o cambia de trabajo antes de los doce meses. La cifra equivale a más del 40% del total de los trabajadores. A juicio de El Mercurio, esto indica que el mercado laboral chileno está constituido por una gran masa de eternos principiantes.

"Eternos principiantes, porque cuando todavía no terminan de acomodarse en un puesto, parten una vez más desde cero, ya sea porque son despedidos antes del año -en algunos casos para ser recontratados por el mismo empleador y de ese modo no ser beneficiarios de indemnizaciones por años de servicio- o porque la naturaleza estacional de algunas actividades, como el agro y la construcción, impide establecer contratos más duraderos. Sólo el 17,4% puede considerarse un trabajador antiguo, con más de diez años de servicio en la misma empresa"

Obregón, P. (2011) Radiografía a la rotación laboral: 41% de los contratos del sector privado dura menos de un año. Economía y Negocios Domingo. 24 de Julio. Página B2. Recuperado el 4 de Agosto 2011 desde 
http://www.mer.cl/modulos/catalogo/Paginas/2011/07/24/MERSTEB002BB2407.htm

También disponible en este link 

domingo, 31 de julio de 2011

Trabajo por cuenta propia: ¿Emprendimiento o pololito?

El trabajo por cuenta propia puede entenderse como una oportunidad para desarrollar iniciativas propias, de realizar emprendimientos que generan oportunidades de crecimiento e innovación para el país, o bien como una situación vulnerable, de precariedad que es transitoria y se mantiene a la espera de un trabajo formal, y como una última opción en vez de estar desempleado. Representan un poco más del 8 por ciento de la población y, quizás más importante, son el grupo más importante de los empleos creados en los últimos 14 meses en Chile.
Con esto en mente un grupo de profesores de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile realizaron un estudio que significó analizar los resultados de 3 mediciones de la Encuesta de Protección Social, abarcando un total de 6 años.  Sus conclusiones son claras; los trabajadores por cuenta propia en Chile tienden a ser hombres de baja escolaridad, con baja aversión al riesgo y que estudiaron en establecimiento públicos. Obtienen salarios relativamente bajos en comparación con los asalariados y con los empleadores. Un grupo de ellos, que suelen tener baja escolaridad, alternan su actividad con el desempleo.
Todo esto, a juicio de los autores, demuestra que el trabajo por cuenta propia tiende a ser de baja productividad y que se caracteriza por su vulnerabilidad. Lejos de la idea del emprendedor que genera empleos y desarrollo para el país y más cercana a la idea del “pololito” para pasar los malos tiempos.


Cea, S., Contreras, M.I., Martínez, C. y Puentes, E. (2009) Trabajadores por cuenta propia: ¿quienes son? ¿de donde vienen? ¿para donde van?. Serie Documentos de Trabajo SDT 308. Facultad de Economía y Negocios Universidad de Chile. Recuperado el 31 de Julio de 2011 desde http://www.econ.uchile.cl/uploads/publicacion/4e3b3e7cee1f44892bf95ad60927d24cf50fbf6c.pdf 


Foto: Gonzalo.Ocampo - Flickr

lunes, 25 de julio de 2011

Hacia una reforma integral del trabajo

La Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez ha realizado una propuesta integral de modificación de la legislación laboral. Tiene a su favor que aborda una variedad de temas pendientes de una forma equilibrada y que parece diseñada para facilitar las negociaciones entre los diferentes actores, al dar acogida a aspiraciones de empleadores, trabajadores y políticos de diferentes signos. Probablemente que hayan participado Andrés Allamand y Ricardo Solari en la preparación de la propuesta tenga que ver con ello.
El diagnóstico del que parten los autores es que nuestro mercado laboral se caracteriza por bajas tasas de empleo, salarios y productividad, además de una alta rotación. A nivel micro, sumaría a todo ellos la prevalencia de relaciones laborales de corto plazo, transaccionales, con cargos de baja autonomía, escasa capacitación y desarrollo profesional. Finalmente, falta indicar que a lo menos dos prácticas están profundamente relacionadas con problemas profundos de Chile; la desigualdad en la distribución de los ingresos, ligada con las políticas de compensaciones y la falta de oportunidades equitativas para todos los chilenos, relacionada con el modo como se realiza la selección de trabajadores.
La propuesta de la UAI contiene los siguientes elementos;
  • Explicitar los principios que rigen la normativa legal del trabajo en Chile, una especie de “declaración de principios” que simplifique la resolución de situaciones conflictivas
  • Modificaciones a la institucionalidad de la Inspección del Trabajo, a través de la creación de agencias especializadas en cada una de las múltiples funciones que hoy realiza (fiscalización, interpretación, certificación de buenas prácticas, etc.)
  • Modificación del concepto de empresa
  • Incorporación de nuevas alternativas de jornada laboral, incluyendo el concepto de bancos de horas, a ser utilizados mensual o anualmente, por el individuo o un colectivo de trabajadores
  • Obligatoriedad de repartir utilidades
  • Indemnización a todo evento con tope de 11 años
  • Posibilidad de suspender la relación laboral
  • Modificaciones en la conformación de sindicatos: debe hacerse frente a inspector del trabajo, el sindicato debe ser informado de los trabajadores recién contratados y afiliación transitoria dentro de los primeros 15 días de relación laboral
  • Negociación colectiva se hace extensiva a nuevos grupos de trabajadores (contratados por obra o faena, plazo fijo mayor a seis meses), obligatoriedad de informar sobre el proceso, posibilidad de contratar reemplazantes a partir del día 10

Las reflexiones que condujeron al documento de la UAI deben ser la mirada más panorámica que se ha realizado en el último tiempo sobre el trabajo en Chile. Aun así, una reforma integral debiera extenderse a las modificaciones al sistema de capacitación, que no genera empleabilidad ni mejoramiento de las remuneraciones y, por lo tanto, hace dudar de su impacto en el desarrollo del capital humano del país. Revisar el alicaído sistema nacional de competencias debiera ser parte de ese esfuerzo también. Finalmente, la gran reforma laboral debiera abordar de una vez por todas las prácticas discriminatorias presentes en los procesos de selección, favoreciendo la utilización de metodologías que aseguren la igualdad de oportunidades y la identificación del talento independiente del origen social.
Como ya se ha señalado previamente, estamos a tiempo para tener una conversación abierta sobre qué tipo de relaciones laborales creemos que corresponden a un Chile desarrollado.


Albornoz, M., Del Río, F., Repetto, A. & Solari, R. (2011) Hacia Una Nueva Legislación Laboral. Resumen de Propuestas. Escuela de Gobierno Universidad Adolfo Ibáñez. Santiago. Chile. Recuperado el 23 de Julio de 2011 desde http://www.uai.cl/images/noticias/2011/junio/ContextoPropuestasLaboralesUAI.pdf

Foto: Feuillu - Flickr